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"Desafortunadamente", expresó el portero Phillip Grubauer, "se nos acabó el tiempo".

Quizás toda la temporada del Kraken se reduzca a eso. Tal vez con un par de minutos más de acción, Seattle hubiese podido continuar sorprendiendo al mundo del hockey. Pero, desafortunadamente para ellos, cuando sonó el cornetazo final el lunes en el American Airlines Center, con los Stars arriba 2-1 en la pizarra, el improbable camino de los dirigidos por Dave Hakstol llegó a su final, siendo eliminados en siete juegos de la segunda ronda de los Playoffs de la Stanley Cup.

Hay poco que reprocharle al Kraken, un conjunto que, en su segundo año de existencia, logró clasificar a sus primeros Playoffs de la Stanley Cup, eliminaron a los vigentes campeones Avalanche y llevaron al máximo de siete encuentros con Dallas.

Eso, un año después de terminar en el 30mo lugar en la NHL en su campaña inaugural y lograr una mejoría de 40 puntos en su segunda temporada. Ciertamente, lo hecho en general por el Kraken representa un avance impresionante.

De cualquier manera, presentamos un análisis de varios factores que influyeron para que la soñada postemporada de Seattle llegara a su final:

Inexperiencia

Esta quizás sea la razón que muchos piensen al momento de justificar la eliminación del club.

Claro, el roster del Kraken cuenta con experimentados jugadores de la talla de Jordan Eberle, Jaden Schwartz, Yanni Gourde y Grubauer. Pero sigue siendo un conjunto con un promedio de edad colectivo de 28.5 años - Florida es el único más joven entre los que clasificaron a la Final de Conferencia (28.3).

Pero la "inexperiencia" va más allá de la edad. También puede hacer referencia a la química de un grupo como tal. Si bien Seattle mostró mucho de eso durante todo el año, ciertamente hay que tomar en consideración este factor.

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El hecho de "reconstruir" un roster toma tiempo, sin mencionar una franquicia nueva desde cero. A veces resulta fácil olvidar que este es apenas el segundo año de existencia de Seattle.

Quizás esto es algo que se vio reflejado en los últimos cuartos que disputó en club en los Playoffs de la Stanley Cup. El Kraken dejó un diferencial negativo de -4 en los terceros períodos, el peor de todos los equipos participantes en la postemporada de este año. Definitivamente, ese fue un factor crucial en su eventual eliminación.

Falló la neutralización

La neutralización de penalidades nunca fue un factor determinante para Seattle a lo largo del año, luego de dejar un porcentaje de 76.7% en la temporada regular, terminando en el 21er lugar en la NHL. Sin embargo, con el pasar de la postemporada, cada uno de los factores comienza a pesar más, en especial en una serie tan disputada como la que tuvieron ante los Stars.

Ante Colorado, Seattle logró elevar esa media a 88.9%, pero frente a Dallas volvió a caer a 76.5. Dallas tampoco es de los mejores conjuntos en Power Play de la liga, pero los cuatro tantos que anotaron en esa situación en su serie ante Seattle (por dos del Kraken), fueron otro de los factores a resaltar.

La defensa cayó en general

El duelo entre Dallas y Seattle fue protagonizado por los goles. En los siete partidos que disputaron, se combinaron para anotar 52 tantos, para un promedio de 7.4 por partido.

Pero no deja de resaltar la debacle de los números que dejó la defensa de Seattle, en especial con respecto a lo conseguido en su serie anterior ante Colorado, en la que básicamente se basaron en el desempeño de su línea azul para someter a una poderosa ofensiva del Avalanche para avanzar a la próxima ronda.

Ante los actuales campeones, el Kraken permitió 2.57 tantos por partidos, más de un gol en promedio menos de que lo que recibieron ante Dallas, 3.71 - fue incluso una media considerablemente más alta que lo que dejó el club en la temporada regular, cuando encajaron 3.07.

De su parte, el guardameta Grubauer, a pesar de ser uno de los pilares del club en esta postemporada, también vio cómo se inflaron sus números ante Dallas, ante quienes dejó un GAA (Promedio de Goles en Contra) de 3.55, tras haber dejado un 2.44 frente a Colorado y 2.65 en la temporada regular.

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Poca capacidad de reacción

Esto quizás esté vinculado también con el factor de la inexperiencia. Pero, ciertamente, una receta que se acostumbra a ver en los equipos que tienen más éxito en la postemporada de la NHL es la capacidad que tienen de poder recuperarse y remontar un resultado adverso.

Seattle no tuvo esa herramienta a la mano durante los playoffs. De los 14 juegos que disputaron, sólo pudieron remontar un resultado en una ocasión.

Claro, el club fue brillante cuando tenía la ventaja de su lado, logrando récord de 3-1 cuando terminaban el primer período arriba en el marcador y de 6-0 cuando se iban al segundo intermedio al frente.

Pero, cuando el Kraken se vio abajo tras los primeros períodos, sumaron registro de 0-3 y 0-5 cuando iniciaban los últimos tramos en desventaja.

¿Terminó el factor suerte?

Guste o no, la suerte es determinante para cada uno de los campeones de la Stanley Cup. Claro, el talento tiene que estar allí, igual que el resto de los muchos factores que necesita un equipo para alzar la Copa, pero que la suerte esté de tu lado no afecta.

Y así lo fue para el Kraken hasta el momento de la eliminación. La llamada suerte no le resta nada al mérito del club para llegar hasta esta instancia. Sin embargo, sí resulta curioso ver cómo Seattle terminó su serie con Colorado con un diferencial negativo de goles y ante Dallas igualados con 26 anotaciones por lado.

Eso los deja con un -1 en los 14 partidos que disputaron en los Playoffs de la Stanley Cup

Como referencia, Dallas (+7), Vegas (+8), Carolina (+12) y Florida (+3) lograron clasificar de una manera más cómoda en este departamento.

Optimismo por el techo

De todos los equipos que han sido eliminados en la postemporada, probablemente incluyendo a los tres otros conjuntos que quedarán fuera en las próximas semanas, quizás el Kraken sea el club que se despida con el futuro más alentador.

Tras apenas dos años en la liga, la franquicia de Seattle sólo puede crecer. Los únicos agentes libre de peso que tendrán son Vince Dunn y Daniel Sprong, quien se perdió los últimos encuentros de la postemporada por lesión.

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"Amo a este grupo", señaló Gourde, campeón de la Stanley Cup en el 2020 y 2021 con Tampa Bay. "Creo que hay algo aquí. Es la cultura, esa que te hace ganar en playoffs, una cultura. Todo se trata de lo que necesitas hacer para ganar y este grupo lo tiene".

El potencial lo demostraron en esta postemporada, cuando la profundidad fue su arma principal, teniendo hasta a 18 jugadores anotando goles y convirtiéndose en el mejor conjunto en tiros bloqueados en los playoffs (después de ser los 25tos en la temporada regular).

"Como grupo, pruebas la postemporada. Ganas una serie y casi ganas otra", señaló Eberle. "Creo que simplemente creces. Obviamente, recuerdas cómo se siente eso. Es difícil ganar en esta liga. Es complicado levantar la Copa. Pero creo que tenemos la base como grupo aquí, sólo tienes que seguir construyendo".

Será un verano interesante en Seattle, al presenciar cómo la directiva busca fortalecer su roster en un intento por continuar lo hecho este año en la campaña 2023-2024.